El diagnóstico se realiza realizando un examen de fondo de ojos y se confirma con la tomografía de
coherencia óptica (OCT) que determina la extensión del agujero, lo cual sirve para ver el pronóstico
(mejor cuando es < 400 micras). También sirve para distinguir un agujero macular lamelar de una agujero
macular completo. Además confirma el cierre del agujero en el postoperatorio.
Los diagnósticos diferenciales más comunes son la membrana epiretinal con pseudoagujero, agujero
macular lamelar, y tracción vitreo macular.
Desde 1991 se utiliza la vitrectomía como método para solucionar esta enfermedad. La cirugía se realiza
con anestesia local y consiste en extraer el humor vítreo, remover la membrana más interna de la retina
en la zona de la mácula (membrana limitante interna) que se hace visible con tinciones de un colorante
llamado azul brillante y colocar aire o gas en la cavidad del ojo para mantener la retina pegada a la
pared hasta su cicatrización. En los últimos años también se ha incorporado colocar un flap de membrana
limitante interna sobre el agujero macular.
En algunos casos será necesario mantener un posicionamiento de la cabeza para hacer más efectivo el
tratamiento, sin embargo en general solo se le pide al paciente que mientars dure el gas dentro del ojo
no duerma boca arriba.
En el caso que el paciente tenga algo de catarata se indica hacer una cirugía combinada de
facoemulsificación de la catarata y colocación de lente intraocular junto con la vitrectomía, ya que la
catarata puede progresar màs rapidamente luego de una vitrectomía.
Los resultados luego de vitrectomía por pars plana son muy favorables. En general cuanto mejor es la
agudeza visual pre operatoria mejor es la recuperación visual.
Resultado anatómico: se consigue cerrar el agujero con una sola cirugía en aproximadamente 90% de los
casos. Algunos casos requerirán más de una cirugía para poder cerrar el agujero de mácula. Si han
transcurrido menos de 6 meses desde el comienzo de la enfermedad, las posibilidades de cerrarlo con una
sola cirugía son aún mayores al 90%.
Resultado visual: entre 60 y 70% de los pacientes mejorarán dos o más líneas en la visón. La agudeza
visual final será de más de 5/10 en un 50-69% de los pacientes dependiendo del tiempo transcurrido entre
el diagnóstico de la enfermedad y el tratamiento.
Hay varias complicaciones asociadas a esta cirugía, que afortunadamente son poco comunes: desgarros de
retina, desarrollo de catarata, desprendimiento de retina (1,8%), aumento de presión, inflamación, y
otros.
No tratar una gujero macular resultará en la pérdida de la agudez visual central y en la incapacidad de
lectura.
Figura 1. Agujero macular y su imagen postquirúrgica, aun con gas y el agujero macular cerrado.
Figura 2. Imágen aneritra con agujero macular patente y control con foto color con agujero cerrado.
Figura 3. Agujero macular pre y postquirúrgico con desaparición del agujero.
Figura 4. Imagen en la OCT: agujero macular inferior y agujero cerrado post cirugía.